Un enjambre de chicos de diversas escuelas rosarinas colmó el Patio Cívico del Monumento, en la jornada AjedrezArte, iniciativa de los gobiernos locales para promover otras estrategias educativas a través del milenario juego.

 

Más de mil chicas y chicos de las escuelas primarias de Rosario jugaron al ajedrez en el Monumento Nacional a la Bandera. Fue en el marco de la jornada AjedrezArte, organizada por los gobiernos provincial y municipal.

 

"¡Un hambre tienen mis piezas!", dice un pequeño de cuarto grado sentado ante una compañera. En un par de movimientos, aunque no se dio cuenta hasta que un adulto le avisó, puso en jaque a su contrincante. Entonces sonríe. En otra mesa hay reglas propias en una partida que parece de dos tableros y cuatro jugadores: dos nenes y dos nenas se pasan las piezas que van quedando afuera y así de repente hay tres torres del mismo color avanzando contra un rey protegido por varios alfiles. De esta forma se divierten, a su manera e ingenio, entre cientos de tableros de ajedrez que se montaron sobre la escalinata cívica del Monumento Nacional a la Bandera. Es viernes 21 de octubre y la vuelta del sol pleno a Rosario entibia la mañana en la que se lleva a cabo la jornada AjedrezArte, organizada por el Ministerio de Educación de la provincia y la Municipalidad de Rosario a través de los respectivos Plan Provincial de Ajedrez Escolar y Programa Municipal de Ajedrez. Más de 1.500 pibes y pibas de las primarias de aproximadamente ochenta escuelas de la ciudad protagonizan este día de juegos.

El ajedrez en las escuelas de la provincia de Santa Fe tiene su origen en 1990 con la aplicación de la ley 10.525 que buscaba fomentar esta práctica en las aulas de educación primaria. A partir de entonces, el Ministerio de Educación impulsó la puesta en marcha de un programa provincial de ajedrez que en cinco años abarcó más de trescientas escuelas. Luego, durante el proceso neoliberal de los 90, que en la provincia se padeció bajo el gobierno de Carlos Reutemann, los ajustes presupuestarios afectaron esta iniciativa. Los años siguientes, sobre las ruinas de un sistema educativo afectado por esta etapa y que hoy todavía padece las consecuencias, las escuelas de la provincia insistieron en reforzar este juego desde los procesos de educación primaria. Actualmente, el programa se extiende en la provincia abarcando a más de 23 mil niños en 240 escuelas del territorio santafesino.

"Estamos convencidos de que el Ajedrez tiene una potencia impresionante para el desarrollo cognitivo del niño. Además de virtudes de socialización, desarrolla la concentración, la memoria, el pensamiento estratégico", dice en diálogo con Rosario/12 Juan Jaureguiberry, coordinador del Plan Provincial de Ajedrez para escuelas primarias y presidente de la Comisión Nacional de Ajedrez Escolar. En esta línea, sobre el impacto de este juego en los chicos, continúa: "El niño aprende a tomar decisiones, a responsabilizarse del resultado y desarrollar el pensamiento crítico y autocrítico. Forma ciudadanía además de intelectualidad".

Para este plan, un desafío es poder desarrollarse en los sectores populares, donde las escuelas como instituciones sufren las mismas carencias que el territorio en que se encuentran. "Tuvimos que trabajar dentro del ambiente del ajedrez contra el prejuicio de que pertenece a un cierto grupo de elite o federado", explica Jaureguiberry. "Antes se buscaba al chico genio para jugar al ajedrez", dice y agrega: "En los sectores sociales donde no hay herencia cultural de ajedrez rápidamente se genera la cultura ajedrecista cuando se empodera al niño. El secreto está en darle consigna, poder, y dejar fluir el deseo y el placer de que sean protagonistas de su propio proceso educativo".

Respecto de la inserción en estas áreas, el coordinador del Plan habla de efectividad y ejemplifica con una muestra concreta: en el torneo nacional e intercolegial de ajedrez de Bariloche participarán los alumnos de la Escuela 800, de barrio Belgrano, y la Escuela 6018, del barrio Godoy. "Le enseñamos a los docentes el proceso intelectual complejo del álgebra, matemática y geometría que hay en el juego para que ellos consigan mejorar la confianza en la capacidad de aprendizaje de sus alumnos y se planteen de nuevo una batalla por una currícula más profunda e inclusiva", explica en relación al rol de los maestros en este objetivo.

Otro aspecto que destaca Jaureguiberry es la búsqueda de "paridad de género" en el juego. "El cien por ciento de las nenas de las escuelas aprenden ajedrez", dice y vuelve sobre otro ejemplo: "El primer resultado extraordinario es que por primera vez el equipo de Santa Fe que va a ir a los Juegos Nacionales Evita en Mar del Plata tiene mayoría de nenas". Esto, dice, se logró por fortalecer el aprendizaje de ajedrez dentro del aula y no en talleres de contra turno. También destaca la solidaridad que los chicos forjan a medida que se afianzan en el juego. "El alumno que gana le enseña a su compañero. Se genera un circuito en el que el alumno empieza a ser docente y esto permite que cuando terminen la secundaria puedan ser maestros de ajedrez, porque muchos se han formado desde chicos en la educación sobre sus compañeros", asegura.

 


Fuente: Rosario 12 - Una forma de aprender jugando